Partamos
de la base, ¿De dónde sacan los individuos la energía? Los productores primarios
o autótrofos, como la mayoría de las especies vegetales, la obtienen directo
del sol, junto con agua y dióxido de carbono logran formar a través de la
fotosíntesis biomasa de carbohidratos y oxígeno (Smith, 2007).
La
fotosíntesis es el único proceso que logra transformar el CO2 atmosférico en
moléculas orgánicas, ahí radica su importancia. Es fundamental también entender
los flujos, mediante la transpiración y procesos de difusión el CO2 y el agua
se mueven hacia dentro y fuera de la planta, como se muestra en las figuras 1 y 2.
| Figura 1 - Corte transversal de una hoja, difusión de CO2 y H2O. Fuente: Smith, (2007).
|
¿Qué sucede con la Temperatura? Las variaciones térmicas influyen en el consumo hídrico de la planta, un aumento en la temperatura generará un aumento en la presión de vapor de saturación del aire, esto generará una presión del agua por salir de la planta aumentando la transpiración, provocando un aumento en la demanda de agua del vegetal para compensar esta pérdida (Smith, 2007).
El
escenario actual en nuestro país no es alentador, ya que estudios proyectan
aumentos en las Temperaturas en todas las regiones y disminuciones en las
precipitaciones en la estación invernal hasta la latitud 40° y en la estival
hasta los 50°. (Villalba et al., 2003)
Nothofagus pumilio es una especie caducifolia que domina
entre los 35° y los 55° de la Cordillera de Los Andes (Donoso, 1993). Lara et
al. (2005) define como factor limitante en la distribución norte a las
precipitaciones y en su distribución sur a las Temperaturas. Así, mediante un
análisis cronológico del ancho de los anillos de individuos en Aysen, Riquelme
(2012) llega a la conclusión que ambos patrones explican el 63% de la varianza
total en un periodo de 244 años, reflejando la sensibilidad de crecimiento de
esta especie a los cambios térmicos o de disponibilidad hídrica.
Donoso,
C. 1993. Ecología forestal: el bosque y
su medio ambiente. Editorial Universitaria, Santiago, Chile.
Lara,
A. Villalba, R. Wolodarsky, A. Aravena, J. Luckman, B. Cuq, E. 2005. Spatial and temporal variation in Nothofagus
pumilio growth at tree line along its latitudinal range (35°40′–55° S) in the
Chilean Andes. Journal of Biogeography. Vol. 32, Issue 5, pp. 879-893.
Saavedra, N. 2012. Evaluación de las relaciones entre el crecimiento de Nothofagus pumilio
y la variabilidad de precipitaciones en zonas de transición a la estepa de la
región de Aysén. Universidad Austral. Valdivia. Chile.
Smith, T. & Leo, R. (2007). Ecología (No. 574.5 S662e). Pearson Educación. Madrid. España.
Villalba, R.
Lara, A. Boninsegna, J. Masiokas, M, Delgado, S. Aravena, J. Roig, F.
Schmelter, A. Wolodarsky, A. Ripalta, A. 2003. LargeScale Temperature Changes across the Southern Andes: 20th-Century
Variations in the Context of the Past 400 Years. Climate Change Volume 59,
N° 1-2. pp. 177-232.
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